Aunque no lo parezca, la forma de afeitarse es muy importante.
Si no se hace correctamente puede agredir en forma importante la piel de los
hombres, dañando la capa más superficial
de la piel, produciendo deshidratación y desprotección frente a los
agentes externos como el sol. Esto hace que la epidermis se vuelva más
sensible y empeore su aspecto.
De ahí la importancia de aprender algunos cuidados y rutinas para protegerla.
